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Mariscada

Langosta

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La langosta de mar es un marisco de alto potencial gastronómico. Suele vivir en alta mar a más de veinte metros de profundidad.

Muy comúnmente confundida con el bogavante, la langosta a diferencia de aquel, no posee las dos grandes pinzas en sus patas frontales, sino que dispone de unas más pequeñas con las que se ayuda para cazar y comer.

Su captura por la industria pesquera se realiza en las regiones centro y nororiental del Océano Atlántico así como en el Mar Mediterraneo y en el Mar Negro.

Sus dos grandes antenas frontales le sirven para orientarse en las zonas oscuras en las que se mueve, además de tener también una función defensiva al posicionarlas para separarse de sus depredadores.

A lo largo de su vida necesita mudar su caparazón en varias ocasiones lo que la deja temporalmente indefensa y expuesta a los depredadores hasta que su nueva coraza se vuelve a endurecer.

También es muy peculiar la peregrinación de las langostas en sus procesos migratorios, ya que se pueden ver a miles de ejemplares en largas filas de a uno andando por el fondo del mar.

A nivel nutricional, la langosta es una increíble fuente proteica y de vitaminas.

Diferenciar la langosta gallega

En el mercado gallego se pueden encontrar dos tipos de langosta tanto en fresco como congeladas: langosta común y langosta mora. Esta última se diferencia por tener una coloración más oscura y poseer una cabeza más grande en relación con el cuerpo.

La langosta mora procede sobre todo de las costas africanas mientras que la langosta común que se comercializa en Galicia procede fundamentalmente de las propias costas gallegas y de la zona de las Islas Británicas. Aunque el producto congelado puede tener orígenes bastante dispares.

Es más o menos sencillo distinguir entre la langosta común y la mora, pero lo que resulta muy complicado es hacer la distinción por el lugar de origen. Si el producto es congelado será suficiente con consultar la etiqueta del empaquetado, pero si el producto es fresco solo queda confiar en la buena fé del vendedor. Solo los expertos más experimentados son capaces de ir un poco más allá en la identificación.